Aprobada por unanimidad la Ley de voluntariado de las Illes Balears

El Parlament de las Illes Balears ha dado luz verde este martes a la ley de voluntariado de las Illes Balears. La nueva norma tiene por objeto regular, reconocer, divulgar, promover, fomentar y proteger los diversos tipos de voluntariado, en todos sus ámbitos, como forma de participación mediante programas de voluntariado desarrollados siempre solo en el marco de entidades de voluntariado. En este sentido, la consellera Fanny Tur ha recordado que: «se cumple el compromiso de la Conselleria adquirido en el Parlament y el trabajo conjunto con el tejido del voluntariado de las Illes Balears», la consellera ha remarcado también que «se han asumido y contestado todas las enmiendas presentadas para obtener el máximo consenso»

Esta Ley es aplicable a las personas voluntarias, a las destinatarias de las acciones de voluntariado, a las entidades de voluntariado y a todos los programas de voluntariado que se lleven a cabo en las Illes Balears, y da respuesta a los varios ámbitos de actuación del voluntariado, como la salud, la atención social, la educación, el deporte, la acción cívica y solidaria, la dinamización cultural y ciudadana, la defensa del medio ambiente, etc.

La Ley se adapta a las necesidades que reclama el voluntariado del siglo XXI, como elemento de cohesión social, y se adecua a las novedades introducidas por el legislador estatal a la vegada que renueva la Ley 3/1998 para adaptarla a la nueva realidad del sector a las Illes Balears. La Ley 3/1998, del voluntariado de las Illes Balears, reguló por primera vez este sector a la comunidad autónoma, pero veintiún años después la sociedad de las Illes Balears ha evolucionado de tal manera que la Ley mencionada necesita ser actualizada.

Incluye novedades

Entre las principales novedades de la nueva Ley, hay la regulación del voluntariado a toda la sociedad. Por primera vez se prevé el voluntariado de menores, de entre 14 y 18 años, con el objetivo de regular situaciones que se producen actualmente, pero también con el objetivo de acercar el voluntariado a los más jóvenes y, de este modo, conseguir una sociedad comprometida desde la juventud. También regula la obligación de hacer posible la accesibilidad al voluntariado de personas mayores, con discapacidad o dependencia.

A la vez, establece formación para los voluntarios y crea la figura del voluntario no presencial. Regula también los derechos y deberes de las personas beneficiarias de la acción voluntaria como agentes activos del programa de voluntariado desarrollado por las entidades (este hecho no es nuevo en las Illes Balears: la Ley de servicios sociales reconoce los derechos y deberes de las personas atendidas), las cuales tendrán que adoptar un código ético y aplicarlo.

El texto normativo, además, establece la necesidad de dotar la Comunidad Autónoma de un plan autonómico de voluntariado como instrumento que recoja las medidas de fomento y promoción a impulsar a partir de las necesidades y de acuerdo con la responsabilidad pública y garantizando, en todo caso, la independencia de las entidades y de las personas voluntarias.

Recoge la necesidad de un protocolo interno en las entidades por el abordaje de los conflictos, y en todo caso, de mediación externa. Establece también los derechos y deberes de las personas destinatarias de los programas de voluntariado y en relación a los derechos destaca que las personas voluntarias podrán solicitar a las entidades que hagan las gestiones oportunas para acreditar las competencias adquiridas en el desarrollo de su acción voluntariado.
Además, la nueva norma refuerza la figura del Fòrum de Voluntariat de les Illes Balears como órgano de consulta, coordinación y promoción del voluntariado y incluye nuevos representantes como el Ayuntamiento de Palma y la Consellería de Educación y Universidad. Así mismo, crea el Censo de entidades de voluntariado porque el Gobierno pueda disponer en todo momento de una radiografía pública del sector y pueda planificar políticas de fomento y apoyo más eficaces.

La nueva ley del voluntariado, elaborada a partir de la aportación de las entidades de voluntariado de las Illes Balears, es un compromiso asumido en el Parlament de las Illes Balears por la consellera de Cultura, Participación y Deportes, Fanny Tur, el pasado 23 de mayo de 2017. El 4 de julio de 2017, el Fòrum de Voluntariat de les Illes Balears autorizó la redacción del borrador del texto, el cual pasó a exposición pública del 28 de noviembre al 18 de diciembre de 2017, sometido a un proceso participativo y que el Consejo de Gobierno aprobó el pasado 26 de octubre de 2018.

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